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lunes, 31 de agosto de 2009

- PERROS DE EXPERIMENTACIÓN: LA RUTA DE LA MUERTE












Indignado lector, hace poco nos enteramos del dramático caso del perrito que fue encontrado por su dueña dentro de un recinto universitario, momentos antes de ser sometido a una cirugía de experimentación de la que no despertaría jamás. Lamentablemente este caso no ha sido el primero ni será el último.

Este tipo de prácticas con animales (y específicamente con perros) es tan antigua aquí en Perú como la más vieja de las facultades de medicina, sólo que en este caso el hecho se puso en evidencia gracias a la valiente denuncia de la dueña, al apoyo de la prensa y al respaldo de toda la población.

Recuerdo con mucha pena e impotencia cuando iniciaba mis estudios de medicina, cuando llegaba algún dueño con su o sus perros sanos y buenos para “donarlos para prácticas” argumentando mil razones estúpidas y ridículas. No he podido borrar de la memoria ver a esos pobres animales seguir con la mirada a su dueño una vez entregados al encargado, emitiendo algún gemido, otros ladrando alegres porque pensarían tal vez que este era un nuevo juego o un paseo más largo que de costumbre.

Durante mi preparación en la facultad, y luego ya durante mi ejercicio profesional he podido identificar las principales fuentes o rutas que siguen los perros desde su casa hasta llegar a la mesa de cirugía de alguna facultad. Mucha atención.



RUTA Nº 1: Los propios dueños. ¿Sorprendido?
Como mencioné hace poco, ésta es una de las fuentes que alimenta a las facultades (por lo menos la de veterinaria, que es lo que yo he visto). “Felizmente” esta situación no es común y representa un bajo porcentaje del total de perros para prácticas. Aquí no hay cámaras de TV, ni marchas con carteles frente a la facultad: el crimen perfecto: como es el mismo dueño el que lleva a su perro, no hay evidencia. Nadie se entera, nadie ve, nadie oye nada. Todos felices: la facultad y el dueño de los perros.


RUTA Nº 2: Robo. Los perros robados tienen dos grandes mercados: muchos de los que son considerados “de raza” tienen la “suerte” de ser vendidos a los traficantes del inmundo Mercado Central de Lima (ver), para utilizarlos como reproductores o para ser vendidos finalmente a terceros. Los ladrones en este caso son gente “ especializada”: rondan los barrios donde es más probable encontrar perros de estas características: Surco, La Molina, San Borja, San Miguel…Los Olivos…









RUTA Nº 3: Dejé esta ruta para el final porque es la de mayor importancia debido al gran volumen de perros que trafican. Mucho ojo. Uno de los más grandes vendedores y abastecedores de perros para las universidades y hospitales lo constituye el mismísimo CENTRO ANTIRRÁBICO DE LIMA (que pertenece al "Minsa" o Ministerio de Salud de Perú.) Así como se lee. Y te paso a explicar el cómo.
Los perros que han mordido a alguna persona son llevados a este lugar para descarte de rabia. Allí son internados por diez días. Al final de este plazo, si los animales no han muerto se concluye que nunca tuvieron rabia, y están en condiciones de regresar a casa. Pero…un gran porcentaje de estos perros nunca son recogidos o buscados por sus dueños, y esto debido a mil razones pero la principal es ésta: no les interesa, se aburrieron, no quieren saber nada de su -antes- adorada mascota, la pasión se acabó.




Los perros no reclamados son vendidos.

Y no sólo llegan a este triste centro los perros que han mordido. He visto muchos casos de personas que por equis motivo ya no quieren al perro y van allí para dejarlo. De una forma u otra, por reglamento interno de este lugar, estos animales deben ser eliminados. Muchos de ellos son efectivamente matados allí mismo (¡y hay que ver de qué manera!) pero muchos otros son vendidos a las diferentes universidades y hospitales de Lima (¿y del país??) para prácticas. Si algún observador muy agudo hace guardia a la puerta de este centro podrá ver las camionetas tipo pick up con su triste cargamento: en la parte de atrás del vehículo se coloca una gran jaula donde los perros son apiñados como pollos que van a ser vendidos en el mercado mayorista para su degüello.

Algunos son matados en el antirrábico.

Querido lector, mucho se podrá argumentar a favor o en contra de estas prácticas. Como bien intuirás, yo no estoy de acuerdo con este tipo de experimentaciones. Pero, como alguien que ha estado “dentro del monstruo” y de haber sido testigo “privilegiado” de esto, te diré lo siguiente: si tú vieras las condiciones en que llegan la mayoría de animales a las mesas de cirugía (enfermos, hambrientos, emaciados, llenos de llagas, hembras preñadas, paralíticos, ciegos, con tumores, quemados por algún hijo de vecino, etc, etc) realmente es un bálsamo para estos angelitos recibir la inyección con el anestésico. El sufrimiento termina allí mismo, con un gran suspiro.


Listos para su destino final: hospital o facultad de medicina.

Como bien puedes deducir, el sufrimiento que han tenido estos animales empezó -tal vez- el mismo día en que fueron llevados del cogote a sus casas con aquellos dueños “amorosos”. Sufrimiento que continuó y se hizo más grande cuando estos animalitos fueron llevados al antirrábico en la creencia de que tiene rabia por el simple de hecho de haber mordido. Lo que hay que preguntarse es porqué o en qué condiciones el animal mordió.

Estos perros tuvieron dueño y casa alguna vez.

Lo que te quiero decir es que si todos aquellos dueños de esos pobres animales fueran realmente conscientes y responsables, y si antes de llevar a un perrito a casa por el simple y ridículo hecho que “es bonito”, se pusieran a averiguar acerca de las características de la raza y averiguaran también cuáles son las necesidades reales de su perro, el número de animales en las mesas de cirugía se reduciría dramáticamente.

Detrás de cada perro hay alguien responsable.

Ya sabes lector, antes de tirar piedras a las universidades mejor pregúntate porqué ese perrito llegó hasta allí, y tal vez si encuentras la respuesta entonces las piedras deberían apuntar en otra dirección.



Uno de los pocos suertudos: rescatado de la muerte

¿Y cuál es la solución, estimado lector?

viernes, 21 de agosto de 2009

- LAS NECESIDADES DEL PERRO, parte II







Querido lector, por fin llegamos a la segunda parte de aquella primera entrada (ver) donde hablábamos de las necesidades de nuestros perros.

A lo largo de mi experiencia profesional he podido comprobar que en su mayoría, los dueños de canes son muy bien intencionados cuando tratan –según ellos- de satisfacer las necesidades de sus quiltros por medio de alimento, afecto y otras cosas listadas en la entrada anterior. Sin embargo, y a pesar de todas aquellas buenas intenciones, los veterinarios seguimos escuchando quejas como ésta:

- Dr. no sé qué tiene Pichuso, está muy agresivo, creo que le falta su hembrita...

- Los vecinos del edificio me han dicho que si Peluchín no para de ladrar le van a dar veneno...

- Desde que se murió la gata, mi Betina está nerviosa y aúlla todo el tiempo...

Entonces: si todo el amor y las atenciones que brindamos a nuestros perros no satisfacen sus necesidades…¿qué es lo que las satisface?

Antes de responder es necesario que nos ubiquemos en el contexto correcto, que es en realidad el único contexto, real y verdadero. Cuando tú lector, como dueño preocupado, responsable y ansioso por aprender, aceptas este contexto o encuadre mental, entonces ya tienes el cerebro preparado para el cambio de paradigma.



Tanto el animal humano como el canino pertenecemos a especies diferentes, con necesidades diferentes. Necesidades que, si no son satisfechas conducirán a la aparición de problemas, y muchos de ellos...graves (lo vemos a diario en las noticias).

(Y para que no quede un ápice de duda de lo que quiero fijar en tu cerebro, lector, te voy a poner como ejemplo a la pareja humana. A pesar de ser de la misma especie, hombres y mujeres somos diferentes, con cuerpos diferentes, cerebros diferentes y necesidades diferentes; incluso con un lenguaje diferente -a pesar de hablar el mismo idioma-. Es decir, las cosas que satisfacen las necesidades de una mujer no necesariamente van a satisfacer las necesidades de un hombre, y viceversa. Cuando las necesidades de cada quien no se ven satisfechas por la pareja el conflicto aparece, ¿no es cierto?)

Para que ocurra ese cambio de paradigma en tu mente es preciso aceptar el siguiente hecho de la naturaleza que muchos humanos - muy bien intencionados por cierto- se empeñan en negar y negar, una y otra vez (consciente o inconscientemente):

EL PERRO NO ES UN SER HUMANO.

Recuerda:

- LOS PERROS NO SON NIÑITOS PELUDOS,
- LOS PERROS NO SON PEQUEÑOS HUMANOS,
- LOS PERROS NO SON ENANITOS CON ABRIGO DE PIEL,
- LOS PERROS NO SON “CASI” HUMANOS,

- A LOS PERROS NO LES HACE FALTA HABLAR (...felizmente)

Tampoco son nuestros “eternos bebés” o los hijos que nunca tuvimos.

Así de duro.

Así de simple. Nosotros lo hacemos complicado.


Querido lector, Fido es:

- Primero: ANIMAL
- Segundo: ESPECIE = P – E – R – R - O
- Tercero: RAZA
- Cuarto:
NOMBRE (Fido, Peluchín, Chuchú, Betina o Leroy)

El problema con nosotros –el animal humano- es que no vemos el panorama completo y nos quedamos atascados en el cuarto punto, en el nombre: vemos a nuestro perro como "el humano Fido", o "el humano Tobi". Y caemos en el error de pensar que el problema de conducta que nuestro perro presenta es un "problema de personalidad”:
...es que él es así, pobrecito...







Luego creemos que brindándole las cosas que a nosotros nos satisfacen emocionalmente, los perros vivirán felices, estables o balanceados el resto de sus vidas. Lamentablemente lo que los perros necesitan para satisfacer sus necesidades como animal y como especie, nosotros casi nunca se los damos. Unos por ignorancia (nadie se los dijo –hasta hoy-), otros... lo saben pero no están interesados o no tienen tiempo para eso. Lo cierto es que los perros nos dan tanto –pero tanto- ¿y qué es lo que les damos a cambio?: un lugar para dormir, comida, afecto…además de chuchería y media; pero…¿es eso suficiente para ellos?

Muchos perros son los más engreídos y mimados del mundo: comen la mejor marca de comida, tienen su comedero computarizado último modelo, pero... ¿son los más felices? ¿son los más estables?

Lamentablemente la respuesta es NO.

Para satisfacer estas necesidades debemos ver qué ocurre en la vida al natural con los perros silvestres o con sus medio hermanos, los lobos.

En la naturaleza:

Las aves... vuelan.
Los peces... nadan.
Y los perros...

...C - A – M - I – N – A - N


Seguro que en este punto me estás diciendo: ja! Doctor G, yo saco a mi perro todos los días, para que haga su caca y su pichi y para que huela los árboles.

Lamento desilusionarte pero eso no cuenta como “la caminata”. Hay mil y un formas de realizar la caminata de manera incorrecta, y una sola forma de realizarla de manera correcta, o sea la que le habla directamente a los genes de tu perro, y es la que yo llamo...






... y eso, lector, te lo explicaré en otra entrada. Pero mientras... lee, lee y rencontra lee lo que acabas de descubrir. Abre tu mente.


Hasta la próxima.






domingo, 26 de julio de 2009

- EL CAMPO DE MARTE de Lima









Lindas fotos desde fuera, ¿no lector?

Lindo por fuera pero por dentro...

Para todos aquellos que no lo conocen, les diré que el Campo de Marte es para Lima, algo así como lo que Central Park es para Nueva York. La idea es que este gran parque es uno de los pulmones más grandes que proveen de oxígeno a la Tres Veces Contaminada Ciudad de los Reyes.

El Campo de Marte es un gran recinto verde que alguna vez fuera el Hipódromo de Santa Beatriz. Es un centro de reunión familiar, un espacio para practicar deportes, jogging, gimnasia, tai chi, y hasta hace poco…el lugar por excelencia de encuentro de dueños y sus perros.



¿Hasta hace poco, dije?

Recuerdo que cuando niños, mi padre nos llevaba a mi hermano, a mí y a los perros, todos en jauría, felices...En aquel lugar disfrutamos instantes de felicidad absoluta viendo correr y correr a nuestros perros retozando en la hierba, corriendo tras interminables tiros de pelota o de lanzamientos de frisbee. Muchas veces nosotros corríamos tras los perros en el vano intento de “cazarlos,” no lográndolo nunca.

Recuerdo también con alegría y nostalgia a mi perro Tranqui, al pie de un gran árbol, revolcándose de placer, con sus cuatro patas pedaleando en el aire, frotando su espalda contra el cadáver...de un gato muerto y pestilente...Lo recuerdo en el preciso momento de verse sorprendido y poner cara de zonzo, y venir corriendo hacia nosotros, a toda carrera con su lengua al aire y sus ojos sonrientes...y él, maloliente...




Pero lamentablemente, y de un tiempo a esta parte, eso ya no podrá ocurrir más, debido a la mediocre e incompetente administración del actual alcalde del distrito de Jesús María. A pesar de no estar expresamente prohibido, es decir no hay carteles por ningún lado que lo diga con todas sus letras, los perros y sus dueños ya no son bienvenidos a este parque.

Ok, si es que los perros están prohibidos de ingresar, ¿porqué, señor alcalde, no pones un letrero bien grande en la entrada donde todo el mundo lo pueda ver?


Me atrevo a lanzar una hipótesis: NO TE CONVIENE.

¿Y porqué? Pues simplemente porque los vecinos con perros son un gran caudal electoral en el distrito. Claro, y no eres tan tonto de poner en riesgo tu re-elección.

¿O me equivoco?

Existe al interior de este lugar un grupo de vigilantes particulares pagados por el alcalde, a los que se les llama “serenos” (porque pertenecen a un cuerpo para-policial que recibe el nombre de “serenazgo”). Llevan un lindo y nuevecito uniforme amarillo/azul, tienen motos, patrulleros, radios y toda la parafernalia para hacer un "buen trabajo". ¡Y vaya que si lo hacen!.




Dizque estos señores están para combatir la delincuencia en el distrito. Pregunto: qué hacen al interior de este campo, un domingo cualquiera, una veintena de éstos, con motocicletas y radios walkie-talkie? ¿Cuántos delincuentes por día atrapan en este parque, donde sólo acuden padres con hijos, gente de la tercera edad, escolares y gente con sus perros?

Y es que la única actividad que he visto que realizan con impresionante eficiencia es la de amedrentar y echar del campo a cuanto amo con su perro se encuentre dentro. Se comunican por radio y ¡zas! cae de inmediato uno motorizado. Y yo le pregunto a este alcalde, ¿porqué todo esto? ¿Acaso le tienes miedo a los perros? ¿Te han mordido alguna vez? ¿Qué te han hecho, hermanito?

No llego a entender tanta mala entraña contra los animales y sus dueños.

¿Porqué, señor alcalde, no mandas a tus esbirros a cazar a los delincuentes y a los drogadictos que abundan en tu distrito? ¿Porqué no los conviertes en marcas de los marcas dentro del recinto de los bancos y reduces la delincuencia en Jesús María?

(marca = individuo que realiza seguimiento a las personas al interior de los establecimientos financieros con el fin de alertar a los compiches para realizar el robo).

Ya, te la pongo fácil señor alcalde, mira: ¿porqué simplemente no pones a todos tus uniformados a limpiar, reparar y a pintar las bancas del parque?

Para que tengas una idea, lector, las fotos que te muestro como testimonio de lo que digo, fueron tomadas el día sábado 25 de julio del 2009. Estas bancas están sin sus listones desde hace años, no te puedes sentar en ellas. Otras, están cubiertas de mierda acumulada de las aves del parque (no, las aves no son las culpables).

























No lector, no es la misma banca. Son todas diferentes. Y hay muchas más.




Bellísimas esculturas de bronce, en homenaje a los niños de la calle. Aprecia el tercer pedestal vacío. La pesada escultura fue robada.


Alcalde, tú y tus amigos dejen de jorobar a la gente y pónganse a trabajar.

Pero, eso sí, este parque es buen negocio. Está mal llevar a los perros, pero sí está permitido las ferias y festivales salseros, con música a todo volumen y vendiendo cerveza a diestra y siniestra, todo ello auspiciado por las grandes empresas cerveceras y por la solícita autoridad de turno. Ya te imaginas cómo termina este pobre parque al día siguiente, ¿no lector? Charcos de orina por doquier y otra clase de “regalitos” para el alcalde.

Te animo a que vayas un domingo cualquiera, lector y te encontrarás con latas de cerveza botellas vacías, y evidencias de amantes al paso luego de una noche apasionada (todo ello especialmente por las zonas de menor tráfico de gente) .

Y vuelvo a preguntar: ¿Dónde diablos estuvieron los diligentes esbirros de este señor para evitar que todo aquello se produjera?

¿Porqué no los mandas, alcalde, a recoger toda aquella inmundicia?

Y te cuento otra perla más, indignado lector. A este señor se le ocurrió la brillante idea de construir un centro para las personas de tercera edad en un área adyacente al Campo de Marte. Hasta allí todo bien, pero el lugar elegido era el cruce de avenidas más peligroso de la zona, ya que está muy próximo a una intersección de gran velocidad. Las voces de diversos sectores de y agrupaciones se alzaron para pedirle al "burgomaestre" que detenga la obra. Era cuestión de simple sentido común: cualquier anciano podía morir arrollado por un vehículo en el intento de acudir a su centro. Pero el alcalde se cagó sobre todo el mundo.

Pregunto: ¿porqué siguió empecinado en seguir adelante con su “obra” a pesar del clamor de toda la ciudad? ¿Qué grandes intereses ocultos había/hay de por medio? Saca tu propia respuesta, querido lector.


Pero felizmente, en este caso, se hizo justicia.
El alcalde de Lima Metropolitana ordenó la demolición de este mamotreto ridículo. Las fotos te las muestro también.




Centro de la tercera edad recientemente demolido por orden del Alcalde Lima Metropolitana


.
Te diré algo señor alcalde.

Es algo que a los políticos como tú no les gusta oír –o leer- :
Te queda muy poco tiempo en el cargo...Y, NO SERÁS REELEGIDO.

Pero, un consejo hasta de un conejo:
Ponte de incógnito y échate una caminadita por tu distrito: observa a la gente, escucha sus necesidades, habla con ellos de vecino a vecino y no de rey a súbdito (o a esclavo), atiende sus problemas ya que para eso te eligieron (no para atender TUS propios intereses). Ponte más en contacto con la naturaleza: camina descalzo por el pasto o por la arena en la playa, toma sol, deja de fumar, adopta un perro y llévalo a pasear, sé feliz.

No sabes lo que te estás perdiendo.






Enlaces de asociaciones en defensa de Jesús María y los vecinos:

domingo, 14 de junio de 2009

- EL GENERAL Y LOS PERROS



Lector,
Hace poco, haciendo una pesquisa entre mis libros, encontré un delicioso fragmento del genial Gabriel García Márquez, y que pertenece a su obra: El General en su Laberinto, que trata sobre la vida del Libertador Simón Bolívar. Aunque es muy pequeñito, espero que te guste tanto como a mí.




"Alguien le había dicho al General que cuando un perro moría había que reemplazarlo de inmediato por otro igual con nombre igual para seguir creyendo que era el mismo. Él no estaba de acuerdo. Siempre los quiso distintos, para recordarlos a todos con su identidad propia, con el anhelo de sus ojos y la ansiedad de su aliento, y para que le dolieran sus muertes..."







viernes, 22 de mayo de 2009

- LAS NECESIDADES DEL PERRO (parte 1)





Te has preguntado lector, ¿porqué tienes a Fido en casa? ¿Para qué lo compraste/adoptaste/aceptaste/recibiste?? ¿Ah? ¿Te has preguntado??

Hay muchos motivos por los que las personas deciden tener un perro. Yo los clasificaría en cuatro grandes grupos:

1) Económico o afán de lucro: es decir reproducir para vender. Acá entran todos los mercachifles. “Cachineros” (se les dice en Perú) de perros.

2) Protección: “quiero un perro para que cuide mi casa”.

3) Emocionales: aquí caemos la mayor parte de los dueños de perros (yo me incluyo por supuesto).

4) Sin motivo: tal vez este grupo es el peor de todos. Compran un perro y no saben para qué diablos lo compran:

- es que era tan lindo, parecía un osito
- o porque el precio era una ganga y no podían ser tan tontos de dejar pasar la oportunidad y cuando llegan a la casa –¡oh sorpresa!- de pronto descubren que el perro come, orina, se caga, se enferma, crece… En fin…recién se dan cuenta que el perro tiene también necesidades.


Ya que no nos interesan en absoluto los motivos uno, dos y cuatro, me ocuparé del motivo que mueve a las personas a tener un perro: el motivo EMOCIONAL.
A este grupo a su vez podría dividirlo en subcategorías:

A) los que tienen un perro para satisfacer su ego (el de ellos, no el del perro):
- tengo un reloj de marca A,
- tengo un auto marca B,
- tengo un celular último modelo, marca C
- tengo el último iPod con lucecitas, marca F
- mi perro tiene que ser marca M…perdón…de raza M
(“full pedigree” –como dicen ridículamente en Perú-. Es decir “con papeles”).
En resumidas cuentas, estas personas necesitan un perro para que les alimente su ego (como la cola del pavo real), convirtiendo al perro en un accesorio más, un objeto para mostrar a los amigos y poder inflar el pecho. En este grupo entran todos aquellos que pagan descabelladas sumas de dinero por un cachorro (varios cientos e incluso miles de dólares -vaya si los he visto-) y que sin embargo se resisten a “gastar” en vacunas o en algún tratamiento o procedimiento que el animal necesite; así como también aquellos fanáticos de las razas puras y de los desfiles caninos.

B) Los que tienen un perro como juguete de sus niños. Siendo la típica frase: Doctor, quiero un perrito para mi hijito (ver). Y cuando el perro muerde al niño ya sabemos qué es lo que sucederá, ¿cierto?


C) Finalmente, aquí estamos tú y yo lector. Pertenecemos a este grupo. Aquí estamos todos los que compartimos ese sentimiento especial por nuestros quiltros: EL AFECTO. Llámalo cariño, llámalo amor, compañerismo, lealtad, amistad…en fin…



Los que pertenecemos a este grupo, a nuestros perros:

- les ponemos un nombre
- les ponemos ropita
- les organizamos concursos de belleza
- los bañamos
- les hacemos fiestas de cumpleaños
- los sobreprotegemos
- los llevamos en brazos, en bolso o en cochecito
- les ponemos zapatitos
- les organizamos matrimonios (horror de horrores)




- les cortamos el pelo (y con estilo)
- les colocamos listoncitos sobre el pelo
- les teñimos el pelo
- les ponemos perfumes
- tienen su Halloween
- les pintamos las uñas
- les compramos disfraces
- les ponemos toallas higiénicas cuando les viene “la regla”
- les damos de comer en la boca
- les damos golosinas,
- les compramos el comedero computarizado último modelo
( sigue tú con la lista, lector)

Yo te pregunto:
¿Al perro le interesa algo de aquello?
¿El perro necesita algo de aquello?

Me leíste el pensamiento…


A NUESTROS PERROS TODO AQUELLO LES IMPORTA UN CARAJO: NO LO NECESITAN.




Otra pregunta:
Cuando hacemos alguna de las cosas que te mencioné arriba...

...¿las necesidades de quién se están satisfaciendo??
¿Las de tu perro?

Nones…

Haciendo todo aquello, las únicas necesidades que estamos satisfaciendo son las del HUMANO. Lo hacemos porque necesitamos expresar nuestro AFECTO hacia nuestros canes creyendo que de este modo ellos se sentirán felices y agradecidos por aquel gesto: mi dueño es lo máximo, me ha comprado dos pares de zapatos de cuero de gato....

Sí, parece gracioso pero no lo es. Y es que esto de ser veterinario es un negocio muy fregado, ya que como es sabido en todo negocio hay que complacer al cliente, ¿verdad? Pues aquí (y como ser veterinario es poner en primer lugar el bienestar de mi paciente) muchas veces tengo que decir cosas que al cliente no le gustará escuchar –o leer-. Es en este punto donde las necesidades, o intereses del cliente (dueño) colisionan frontalmente con las de su perro como dos trenes en sentido contrario a 100 kmh.



La mayor parte de dueños cree que con el hecho de brindarle agua, alimento y un techo dónde dormir, hacer algo –o todo- de lo mencionado arriba, además de brindarle mucho, pero mucho amor y cariño será suficiente para satisfacer las necesidades de su can:
como animal,
como especie,
como raza,
como temperamento (léase "personalidad").

Entonces escucho tu pregunta:
...o sea que si todo eso no satisface las necesidades de mi perro…¿qué diablos las satisface??
Eso, querido lector, es el tema de otro post. Mientras tanto reflexiona, rumia, digiere lo que acabas de leer.




Hasta la próxima.

martes, 28 de abril de 2009

- ¿QUIÉN TIENE EL CONTROL?



Lector, te voy a contar una historia.
Me hubiera gustado decir “linda historia” pero no puedo porque el final no es del todo felíz, ni del todo triste tampoco. También me hubiera gustado decir que es una invención de este loco doctor –un cuento- con el fin de darte el mensaje claro y preciso. Pero tampoco es un cuento. Ocurrió. Y yo no quiero que lo mismo te ocurra a ti ni a tu quiltro. Así que, aprovecha la lección y ponla en práctica. No esperes a que te ocurra en carne propia para aprender. Ahórrate el dolor...

Un día como cualquier otro llegó al consultorio el señor M -un caballero jubilado- con Toto, su pequinés de 8 años. Venía para un simple corte de uñas. Noté que el perrito no llevaba collar ni cadena, ni nada.


- ¿Señor M, porqué a Toto no lo lleva con su collar y correa?

- Nooo doctor, a Toto no le gusta, además él camina muy bien solito. He tratado de ponerle pero se pone como un demonio y al final se la saco, pobrecito, y caminamos así no más por el parque, él ya sabe…

Pude comprobar efectivamente que me encontraba ante el Demonio de Tasmania al tratar de cortarle las uñas. Lo logramos luego de hacer salir al señor M y poner en práctica el "plan B" con mi asistente.

No volví a saber de Toto ni de su simpático dueño hasta dos meses más tarde. Eran aproximadamente las 8:50 de la mañana. Yo recién llegaba al trabajo. De pronto escucho un chirrido de neumáticos, se detiene un taxi junto a la puerta y baja un señor en estado de shock trayendo en sus brazos a un perrito con el rostro desfigurado, sucio, jadeante y ensangrentado.

Adivinaste lector. Era Toto y su dueño.

Como ocurre algunas veces, tuve que atender a la persona primero y hacer que se tranquilice un poco para que me dé algunos datos mínimos con qué empezar. Resulta que ese día –como todos los días- el señor M salió con Toto a dar su cotidiano paseo. Y salió como de costumbre: sin collar y sin correa, en otras palabras, ambos estaban sin “cinturón de seguridad”. Hasta antes de este fatídico día Toto siempre se encontraba con uno que otro perro que no causaban mayor susto. El problema era que Toto creía que podía pegarle a cualquier perro. El tamaño no le importaba en absoluto:

- agárrame que lo mato, parecía decir.

Hasta aquel fatídico día el señor M tuvo la suerte que los perros que salían a su encuentro eran amigables o tolerantes, o eran rápidamente controlados por el dueño.

Ello no ocurrió aquella mañana.
De la nada salió un labrador negro. Sus intenciones eran oler el pasto y marcar territorio. Apenas Toto lo vio se le fue encima a pegarle al grandote...

- Toto noo…Toto regresa…

Gruñidos. Polvo. Un chillido. Fue suficiente.
Toto estaba con un ojito colgando. Estaba bañado en sangre y mugre.

El Sr. M tuvo el tino de traerlo de inmediato. El diagnóstico fue prolapso ocular. Es decir, el ojo se sale de su órbita o cuenca por efecto de un trauma (pelea, golpe atropello, etc).



Luego de un costoso procedimiento, y de varias visitas, por fin di de alta a este ,
a pesar de todo, simpático perrito y su amoroso dueño. Toto conservó su ojito (aunque con visión disminuída) y el señor M conservó su perrito.

Justo antes de la despedida final, él se me adelanta y con un apretón de manos me dice:

- Doctor de hoy en adelante lo llevaré con correa...






EPÍLOGO

El señor M aprendió la lección de la manera más dolorosa.

Recuerda:

Si tú no tienes el control, entonces tu perro tiene el control.
Y cuando tu perro tiene el control, muchas cosas feas pueden ocurrir.


¿Y...cuál es tu moraleja, estimado lector?

domingo, 1 de febrero de 2009

- LOS PSIQUIATRAS, LOS NIÑOS...Y LOS PERROS


Estimado lector, la historia que te voy a contar a continuación no es ciencia ficción, ojalá hubiera sido. Me animé a compartirla contigo porque quiero que estés al tanto. Al tanto de una tendencia que últimamente se viene incrementando en la ciudad de Lima. Con este post quiero poner en evidencia lo que puede ocurrir (y de hecho ocurrió) cuando un señor psiquiatra se mete donde no debe. Y como siempre... hay dos perdedores: un niño…y un perro.

A mí me tocó atender el caso como la contraparte veterinaria. Hace poco vino a consulta la señora JB. Una joven madre de un pequeño de aproximadamente 5 ó 6 años de edad. A ella se le puede considerar de clase media o clase media alta, valga el término. Al momento de mi ingreso a la sala de examen de inmediato pude saber cuál era el propósito de aquella visita. Ella se encontraba en un estado emocional muy alterado, hecha un mar de lágrimas, todo el cuerpo le temblaba y traía en sus brazos a Moki, un vivaz y simpático Fox Terrier de pelo liso de 8 meses de edad que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo en ese lugar, él solo quería jugar.


Adivinaste el motivo, lector??
Así es.
La señora quería que le aplique la eutanasia a Moki, en otras palabras, venía a que le mate al perro. Si has leído mis posts acerca de la eutanasia y la inyección, sabrás que yo tengo un criterio muy estricto cuando se trata de sacrificar a un animal.

Al preguntarle cuál era el motivo de tamaña decisión, me lo contó todo: Moki mordió a su hijito. Pero al hacer la pregunta de rigor en estos casos: ¿EN QUÉ CIRCUNSTANCIAS EL PERRO MORDIÓ?, el panorama dio un vuelco.



La señora JB me confió que su hijito mordido es lo que los psiquiatras denominan un niño índigo. No entraré en detalles acerca de ello porque no es mi campo, además la información que existe al respecto es hiper abundante. Sólo diré que debido a que este tipo de niños se desenvuelven en un estado diferente de conciencia pueden ser difíciles de adecuar al sistema regular de normas preestablecidas, presentando falta de concentración e hiperactividad, entre otras alteraciones. Para estos casos normalmente se ha estado suministrando, sobre todo en USA, y bajo receta médica Ritalin, para poder controlar estos desórdenes de comportamiento, lo cual para la sensibilidad de estos niños no es aconsejable. Y, ¡Oh sorpresa! y gracias a esta señora me entero que los psiquiatras (¿en Perú solamente?) además, están "recetando" perros para tratar este transtorno. Así es, los “recetan” como si de píldoras se tratara.


Y este señor psiquiatra del caso en mención se llama Artidoro Cáceres Velásquez, un doctor muy conocido en el medio. Hasta hace unos años aparecía en cuanto programa de televisión se le invitara, además de entrevistas en radio y periódicos: todo un líder de opinión.
La señora JB me comentó además que este psiquiatra le recomendó específicamente la raza Fox Terrier -así con todas sus letras-.

Al igual que a ti, de pronto se me ocurren preguntas sueltas, lector:

¿Sabía este doctor cuáles son las características de esta raza?
¿Sabía cuáles son las necesidades de un perro?
¿Le dio indicaciones precisas a la familia de cómo supervisar la interacción perro-niño, y más aún un niño con estas características?
¿Sabía este doctor que los Fox Terrier son perros con un alto nivel de energía?
¿Sabía este doctor que estos perros son altamente excitables e irritables?
¿Sabía acaso que la fórmula infalible para un accidente (mordedura) es dejar a un perro y a un niño sin supervisión?
¿Sabía que un perro que no es ejercitado diariamente acumula energía toxica que puede estallar en cualquier momento??
¿Bajo qué criterio(s) o en qué se basa Ud. -estimado doctor- para "recetar" un perro de estas características a un niño con esas características??
(Mejor no seguimos preguntando...)

Pues no lo sabía. Y estoy seguro que ni siquiera lo sospechaba.
Las circunstancias en que el perro mordió fueron las siguientes:
El pequeño Moki se encontraba durmiendo dentro de su casa. El niño se acercó para sacarlo (primer error), el perro despertó y gruñó (léase: advirtió que iba a morder si no lo dejaban en paz).
El niño metió la mano en la casita y cogió a Moki por el cuello para sacarlo...(segundo y último error), el resto es historia, como suelen decir. Este evento ocurrió en la sala de la casa, a vista y paciencia de los padres, quienes sólo advirtieron y desde lejos a su niño:

Pepito no lo toques

Lo peor de todo es que no se les ocurre mejor idea que matar al perro por un descuido e irresponsabilidad ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE DE LOS ADULTOS, empezando por el susodicho doctor y terminando en la inacción de los padres.

Los perros se merecen RESPETO, PAZ Y TRANQUILIDAD. Así como a nadie le gusta ser constantemente molestado, a los perros tampoco. Y te lo hacen saber CLARAMENTE. Cuando ignoramos estas señales al perro no le quedará otra opción que defenderse. Estimado lector, basta que les demos la espalda por un segundo y los niños actuarán como niños, y los perros actuarán como perros.


Felizmente la señora JB entendió el mensaje y pudo cambiar su actitud y abrió su mente a un nuevo esquema: el que involucra la activa participación de los padres (ver) o de un adulto responsable cuando se trata de traer a casa un perro sea cual fuere su raza u origen.

Finalmente, estimado lector, quiero que hacerte ver desde mi perspectiva lo que yo vi en este caso:
1) Niño índigo = niño hiperactivo y falto de concentración (por definición)
2) Perro Fox terrier = raza altamente excitable y nerviosa.

Si sumas 1) más 2), el resultado no será "tres" sino una bomba de tiempo que explotará en cualquier momento, al igual que les explotó en la cara a esta simpática familia.

¿Y sabes qué es lo que me apena mucho, estimado lector? Es que este señor psiquiatra no está ni enterado de los que sus recomendaciones con respecto a perros está provocando en sus pacientes, y seguro que sigue recentando perros a diestra y siniestra como si de píldoras se tratara (y tal vez otros como él). Y estoy seguro que casos como este siguen ocurriendo, los niños siguen siendo mordidos y los perros siguen siendo matados porque los humanos creen que ellos (los perros) son el problema.

Los entiendo.
Después de todo su siquiatra es el que sabe, ¿o no?

lunes, 26 de enero de 2009

- EL DISTEMPER CANINO






Esta terrible enfermedad me trae muy malos recuerdos de cuando yo era niño. Vi a mi perra Puxy morir con este mal. Hasta el día de hoy recuerdo el martirio por el que pasó y del cual no sobrevivió...

El distemper canino es una mortal enfermedad producida por un virus y es altamente contagiosa en los perros y todos los animales de la familia Canidae entre otros. Los animales más susceptibles son los perros no vacunados, los perros viejos y debilitados y los que no han recibido su refuerzo anual.

El distemper es una enfermedad multisistémica, es decir, afecta a diversos órganos del cuerpo del perro:

- sistema digestivo
- sistema respiratorio
- piel
- ojos
- sistema nervioso

Un perro con distemper sufre lo que un humano sufriría si al mismo tiempo esta persona contrajera:

- encefalitis
- poliomielitis
- uveítis
- sarampión
- neumonía y
- enterocolitis

¿CÓMO SE MANIFIESTA LA ENFERMEDAD?
El distemper es una enfermedad compleja y los signos clínicos dependerán del órgano u órganos afectados. Lo común es que el dueño se queje de que su perro está decaído, inapetente, presenta vómito esporádico, tal vez alguna diarrea. Si el virus ha afectado el sistema respiratorio el paciente presentará tos improductiva (tos de perro), secresión nasal (moco) serosa o purulenta. Cuando los ojos están afectados habrá inflamación de los mismos (uveítis) y de sus anexos (conjuntivitis). Un hallazgo común es la fiebre.

Cuando uno hace las preguntas al dueño (anamnesis) - ¡oh sorpresa!- descubrimos los siguiente:

- el perro nunca ha sido vacunado, o
- no ha recibido su refuerzo anual contra distemper.

La mala noticia es que sea cual fuere el órgano afectado el virus indefectiblemente avanzará hasta el sistema nervioso. Una vez allí no hay nada que podamos hacer para eliminarlo. Lo que hace el virus en el sistema nervioso es -por decirlo de manera simple- "comerse" el revestimiento de las fibras nerviosas (desmielinización). O sea, imagínate un cable para electricidad al que se le ha retirado el material aislante o envolvente (ya sea por partes o en su totalidad). Y dependiendo de la localización de los virus en el sistema nervioso el animal podrá presentar desde un simple tic nervioso hasta severas convulsiones y/o encefalitis con un grado inmmenso de dolor.
(En los siguientes videos se muestra el distemper en su fase más devastadora: la fase nerviosa).





(Aquí te pregunto: ¿es ésta una vida digna para un perro?? )


Y... ¿CÓMO SE CONTAGIA?

(Permíteme lector, hacer un paréntesis necesario. Mucha gente se preocupa -diría yo hasta la desesperación- por vacunar a sus perros contra la rabia, y eso está muy bien. Lo que está muy mal es que todos ellos creen que con esa vacuna su animal está protegido contra todas las enfermedades: ...pero si lo vacuné en la campaña...)

Desde el punto de vista del perro, lo que a éste más le interesa es que lo vacunen contra el distemper, antes que contra la rabia, y te paso a explicar el porqué: por el MODO DE CONTAGIO. Es decir, para que un perro se contagie de rabia tienen que ocurrir dos eventos cuya probabilidad estadística es menor a sacarse la lotería: primero, que se encuentre con un animal con rabia; segundo, que sea mordido por este animal).

Para que un perro se contagie de distemper ... OJO-PARE-CRUCE-TREN...
...NO TIENE QUE SALIR DE LA CASA.

¿Y porqué?

PORQUE EL VIRUS SE PROPAGA POR EL AIRE: por las gotitas de aerosol provenientes de la tos o estornudo de algún perro infectado (tal como nosostros nos contagiamos de la gripe común), y también por contacto directo de perro a perro. Basta que el nuestro no esté vacunado, o que no esté con sus vacunas al día, o que esté con su sistema inmunológico debilitado para contagiarse.

Estimado lector, esta devastadora enfermedad no tiene un tratamiento específico para matar al virus. Pero se puede prevenir.

¿¿Cómo??
Con el simple y humilde acto de vacunar al cachorro contra el distemper. No esperes a ser uno más de los que aprende de la manera más dolorosa: a las patadas, es decir: por experiencia propia.


MI CONSEJO:
Si compras/adoptas/ te encuentras un perro (cachorro o adulto) llévalo al doctor para un chequeo completo. Él te dirá cuándo es conveniente vacunar y elaborará un cronograma de vacunación. Cumple con ello y revacuna anualmente a tu perro contra el distemper. De este modo estaremos en el franco camino de la erradicación de esta terrible enfermedad.



Un sobreviviente de Distemper





domingo, 28 de diciembre de 2008

- JACK LONDON



Estimado lector, hoy he querido rendir un pequeño homenaje a uno de mis escritores favoritos, el genial: Jack London (1876 - 1916).
London fue amante de los perros y la naturaleza. Vivió un tiempo en la gélida región del Yukon en Canadá, lo que le permitió ser testigo privilegiado del trato despiadado que recibían los perros de los trineos. El fragmento que voy a compartir contigo pertenece a su obra The Call Of The Wild, y trata de la vida de Buck, un noble y enorme perro, que fue robado y vendido a los traficantes de perros en esa zona de Canadá.
Luego de pasar miles de penurias, hambre, y de haber conocido sólo el garrote sobre su cuerpo por parte de los humanos, finalmente encuentra al hombre que cambia su vida para siempre. Espero que lo disfrutes...

(...) Este hombre le había salvado la vida, lo cual era ya bastante, pero, además, era el amo perfecto. Otros hombres se ocupan del bienestar de sus perros por sentido del deber o por conveniencia; él lo hacía como si se tratara de sus propios hijos, porque no sabía hacerlo de
otro modo. Y no sólo eso: jamás olvidaba saludarlos amigablemente o decirles unas palabras de aliento, y disfrutaba tanto como ellos cuando se sentaba y les contaba cosas (él lo llamaba "charlar") durante largo rato. Tenía una forma peculiar de agarrar rudamente la cabeza de Buck entre sus manos y, mientras apoyaba la suya sobre la del animal, lo empujaba hacia atrás y luego tiraba de él hacia delante una y otra vez mientras le decía groserías, que para Buck eran palabras de amor. Buck no conocía mayor felicidad que ese rudo abrazo y el sonido de esas palabrotas. A cada sacudida, le parecía que el corazón se le iba a salir del pecho, tan grande era su éxtasis. Y cuando lo soltaba, y Buck se ponía en pie de un salto, y se quedaba inmóvil, sonriendo con la boca entreabierta, los ojos elocuentes y al garganta vibrando con sonidos no musitados, John Thornton (quien salva a Buck) exclamaba con respeto:
Dios, si sólo te falta hablar!
A su vez, Buck le expresaba su amor con un gesto similar a la agresión. A menudo agarraba con la boca la mano de Thornton y la cerraba con tanta fuerza que la marca du sus dientes quedaba durante algún tiempo en la carne de su amo. Pero, al igual que Buck interpretaba los insultos del hombre como palabras de amor, éste también comprendía que ese mordisco era una caricia.

Sin embargo, Buck generalmente expresaba su amor adorando de lejos a su amo. Aunque se volvía loco de felicidad cuando Thornton lo acariciaba o le hablaba, no buscaba esas muestras de afecto (...), a Buck le bastaba adorarlo de lejos. Pasaba horas, ansioso y alerta, pegado a los pies de su amo, mirándole la cara, deleitándose en ella, estudiándola, observando con el mayor interés cada expresión efímera, cada rictus o cambio de humor. O se ponía más lejos, a un lado o detrás de él, y observaba la silueta del hombre y los movimientos ocasionales de su cuerpo. Y, a menudo, era tal la comunión existente entre ellos, que la fuerza de la mirada de Buck hacía volver la cabeza a John Thornton, que se quedaba mirándolo a los ojos, sin decir palabra, transmitiéndole todo su afecto, al igual que lo hacía Buck...

domingo, 7 de diciembre de 2008

- LA ENERGÍA ES LA CLAVE


Existe un principio universal que reza:


En la naturaleza todo es energía e información.


Es decir, la diferencia entre mi cuerpo y el de un árbol -por ejemplo- es el nivel de energía e información contenida en ellos; al igual que la diferencia entre mi perro y yo, y así sucesivamente.


Energía es lo que yo llamo el ser y constituye el qué y quién eres en cada momento. Los perros usan constantemente esta energía para comunicarse. Ellos no se conocen unos a otros por su nombre (esa es una característica humana), sino por la energía que proyectan o emiten, así como por las actividades que comparten; y es así el modo en que ellos conocen a los humanos.


Como humanos, nosotros también nos comunicamos a través de esta energía -nos demos cuenta de ello o no- (de allí viene la frase: esta persona tiene buena o mala vibra). Y aunque intentemos persuadirnos, explicar, racionalizar todo el día, son estas señales de energía los únicos mensajes que nuestros perros reciben de nosotros.


La primera energía que un cahorrito experimenta después del nacimiento es la calmada energía asertiva de su madre. Más tarde el cahorro seguirá al líder de la jauría que proyecte o emita la misma calmada energía asertiva -ya sea otro perro o un humano-, por simple asociación (¿entiendes la idea?). Y como seguidores de la jauría los perros devuelven esta calmada y sumisa energía, lo que completa el balance o equilibrio en la jauría o grupo. Así lo dispuso la Naturaleza. Sin embargo, es importante entender que la mayoría de los perros nacen sumisos ya que sólo unos pocos pueden ser líderes o alfa en la jauría.


Cuando un perro, sumiso por naturaleza, vive con un humano que no tiene el mando, entonces el perro intentará corrregir este desbalance llenando ese espacio-vacante-de-líder-de-jauría. Así es como se originan los problemas de conducta.

La clave para convertirte en el líder de tu jauría es siempre proyectar una calmada y asertiva energía.

EL EQUILIBRIO NATURAL ENTRE LIDERAZGO ASERTIVO Y EL COMPORTAMIENTO CALMADO/SUMISO PROPORCIONA ESTABILIDAD Y CREA UN PERRO CENTRADO, EQUILIBRADO Y FELÍZ.