Lector, lamento mucho publicar esta entrada. Me decidí finalmente, porque es preciso que nos enteremos de lo que está pasando alrededor del mundo, especialmente en lo que respecta al trato con los animales. Lo que verás a continuación sucede en uno de los países más desarrollados, y con uno de los más altos estándares de vida y de cultura a nivel mundial: DINAMARCA (Denmark).
Las ballenas y los delfines son animales sociables y sensibles, con un sistema nervioso muy desarrollado. Poseen una profunda capacidad para sufrir estrés, terror y dolor. Hay que mencionar que los delfines -al igual que los perros- se acercan al ser humano únicamente para interactuar y jugar, como señal de curiosidad y amistad.



Seguidamente, utilizan cuchillos de quince centímetros de largo para destazar la piel, la grasa y el músculo con la finalidad de llegar hasta la columna vertebral, donde los enormes vasos sanguíneos son secionados con esta maniobra. Así es como la bahía convertida en mar de sangre se llena rápidamente con ballenas y delfines horriblemente mutilados y moribundos

Los faroeses celebran esta carnicería de sus víctimas en un ambiente de carnaval, de fiesta y de entretenimiento (al igual que la estúpida "fiesta brava" de Perú o de España; o la brutal matanza de focas en Canadá).
Adoctrinados desde tierna edad, a los niños les dan "día libre" en las escuelas (¿ves lector la importancia de la EDUCACIÓN, especialmente de los niños?) para que vayan a disfrutar de la diversión. Inocentemente van corriendo hacia la bahía, y hasta les permiten treparse sobre los cuerpos de los mutilados animales o jugar con las sus aletas.




Este tipo de caza es práctica ya abandonada y prohibida desde hace décadas por la mayoría de estados europeos. Los habitantes de las islas Faroe ya no tienen necesidad de sustentarse en base a carne de cetáceos, y la mayor parte de la carne es dejada en el lugar hasta podrirse y ser destruída.

Esta carne no puede venderse en el lugar ni tampoco puede ser exportada debido a que está contaminada con metales pesados y otras toxinas, por lo tanto no satisfacen los estándares de salud para consumo humano, de la Unión Europea ni de los EU.
Si permanecemos sólo como lectores pasivos no estaremos siendo muy diferentes de aquellos espectadores en momento presente. Difunde el mensaje.














